VeriFactu se aplaza: qué debe hacer una pyme ahora

Hacienda prevé trasladar a octubre de 2028 las obligaciones pendientes. Estas son las decisiones que conviene mantener, revisar o posponer sin frenar la adaptación.

El Ministerio de Hacienda comunicó el 5 de octubre de 2026 su previsión de trasladar hasta octubre de 2028 las obligaciones pendientes del reglamento de sistemas informáticos de facturación, conocido habitualmente como VeriFactu. Para una pyme, la noticia no significa que el proyecto deba detenerse ni que todo lo realizado deje de servir. Significa que aparece más tiempo para ordenar procesos, revisar el programa elegido y coordinar la adaptación con la futura factura electrónica entre empresas.

La clave está en distinguir una comunicación de intención normativa de una modificación ya publicada. A fecha de 7 de octubre de 2026, la empresa debe seguir la normativa vigente mientras espera el cambio anunciado. La respuesta prudente no es correr como si nada hubiera ocurrido ni cancelar la implantación, sino separar las decisiones urgentes de las que pueden esperar a que se concrete el nuevo calendario.

¿Qué ha anunciado exactamente Hacienda?

La comunicación del Ministerio de Hacienda del 5 de octubre de 2026 indica que se considera conveniente aplazar hasta octubre de 2028 las obligaciones pendientes del Real Decreto 1007/2023. El objetivo declarado es hacerlas coincidir con la obligatoriedad de la factura electrónica para empresarios y profesionales cuya facturación anual no supere ocho millones de euros.

El documento también anticipa una modificación posterior para acercar los ámbitos de aplicación y determinados aspectos técnicos de ambas normas. Al mismo tiempo, señala que se mantendrán en términos sustancialmente equivalentes las garantías de integridad, conservación, accesibilidad, legibilidad, trazabilidad e inalterabilidad. Por tanto, el horizonte puede moverse, pero la dirección técnica no desaparece.

¿El aplazamiento hasta octubre de 2028 ya está aprobado?

No debe tratarse todavía como una fecha jurídica definitiva. La propia página de la Agencia Tributaria sobre los sistemas de facturación presenta el anuncio como una previsión de ampliación. Mientras no se publique la modificación correspondiente, sigue siendo necesario consultar el texto vigente y las actualizaciones oficiales.

El texto consolidado del Real Decreto 1007/2023 mantiene actualmente los plazos anteriores: antes del 1 de enero de 2027 para los contribuyentes del Impuesto sobre Sociedades y antes del 1 de julio de 2027 para el resto de obligados incluidos. Esa diferencia entre anuncio y norma publicada debe aparecer en cualquier planificación interna para evitar decisiones basadas en un titular incompleto.

VeriFactu y factura electrónica no son lo mismo

VeriFactu forma parte del reglamento que establece requisitos para los sistemas informáticos utilizados al emitir facturas. Se centra, entre otras cuestiones, en la calidad, trazabilidad e inalterabilidad de los registros. La factura electrónica entre empresas regula la expedición, transmisión y recepción electrónica en las relaciones comerciales entre empresarios y profesionales, además de la información sobre los estados de la factura.

El Real Decreto 238/2026 sobre factura electrónica obligatoria entre empresas desarrolla ese segundo sistema con una implantación escalonada. La intención anunciada por Hacienda es hacer converger ambos calendarios y reducir duplicidades. Para la pyme, esto refuerza la conveniencia de escoger una solución que pueda cubrir facturación, intercambio electrónico, estados de pago e integración contable, en lugar de resolver cada obligación con una herramienta aislada.

Qué no conviene detener

1. El inventario del proceso de facturación

Documenta quién crea presupuestos, pedidos, albaranes, facturas completas, facturas simplificadas y rectificativas. Añade series, centros, cajas, canales de venta y situaciones especiales. El cambio de fecha no corrige por sí mismo duplicidades, numeraciones incoherentes o tareas manuales que generan errores. Ese mapa seguirá siendo necesario con cualquier calendario.

2. La limpieza de clientes, impuestos y productos

Revisa identificadores fiscales, direcciones, tipos impositivos, exenciones, unidades y reglas de precio. Una migración tecnológica con datos deficientes solo traslada el problema. Si todavía estás comparando herramientas, utiliza una lista de criterios para elegir software de contabilidad y facturación y exige pruebas con operaciones reales de tu empresa.

3. Las copias, permisos y trazabilidad

El anuncio mantiene la importancia de la conservación y la inalterabilidad. Continúa revisando usuarios, permisos, copias de seguridad, exportaciones e integraciones. La checklist de seguridad en Odoo para pymes ofrece controles aplicables también a otros sistemas de gestión: cuentas individuales, mínimo privilegio, recuperación probada y separación de accesos técnicos.

4. La conversación con el proveedor

Pide una respuesta escrita sobre la versión contratada, la declaración responsable del producto, el tratamiento de los registros, la generación del código QR, la modalidad prevista y la futura factura electrónica. Pregunta qué parte del presupuesto corresponde a funciones ya útiles y qué parte depende de requisitos todavía pendientes. Así podrás renegociar fechas sin perder visibilidad sobre costes y entregables.

Qué decisiones pueden esperar unas semanas

Si ibas a contratar una migración exclusivamente por el vencimiento de 2027, conviene revisar el calendario del proyecto antes de firmar una urgencia artificial. También puede esperar la elección definitiva entre modalidades cuando el proveedor no haya explicado las consecuencias operativas o cuando la empresa aún no sepa cómo encajará la factura electrónica entre empresas.

No obstante, posponer una firma no equivale a dejar de analizar. Prepara una matriz con volumen de facturas, número de usuarios, necesidad de facturas simplificadas, comercio electrónico, integración bancaria, gestión de almacén, contabilidad y acceso de la asesoría. Si el sistema actual ya limita la operación diaria, el aplazamiento normativo no es una razón para mantenerlo dos años más.

Plan práctico de 30 días

Durante la primera semana, identifica todos los puntos donde se emiten o modifican facturas. En la segunda, reúne cinco ejemplos difíciles: una rectificativa, una venta con descuento, una operación exenta, una devolución y una factura procedente de otro canal. En la tercera, solicita al proveedor una demostración con esos casos y una explicación de exportación, permisos y recuperación. En la cuarta, documenta la decisión: continuar, renegociar el alcance, cambiar de solución o esperar a la modificación normativa.

Si utilizas un sistema de gestión integral, comprueba además cómo se conectan ventas, compras, inventario, bancos y contabilidad. Una implantación de Odoo orientada a procesos puede aprovechar el trabajo normativo para eliminar dobles registros, pero debe partir de necesidades verificadas y no de instalar módulos sin diseño previo.

Cómo evitar dos errores opuestos

El primer error es ignorar el anuncio y mantener un proyecto acelerado que ya no responde al riesgo real. El segundo es cancelar todo y llegar a la siguiente fecha con los mismos datos desordenados, sin pruebas y dependiendo de una sola persona. La mejor posición consiste en conservar el trabajo que mejora el negocio y ralentizar únicamente las decisiones ligadas a especificaciones o plazos que puedan cambiar.

Actualiza el plan cuando la modificación se publique en el BOE. Hasta entonces, registra por separado el calendario vigente, el calendario anunciado y las dependencias de tu proveedor. Para revisar facturación, software e integraciones con una hoja de ruta proporcionada, solicita un diagnóstico práctico de tus procesos.

Nota informativa: este contenido ofrece orientación general y no sustituye el asesoramiento fiscal, contable o jurídico aplicado a cada empresa. Las fechas anunciadas deben confirmarse en la norma que finalmente se publique.

Preguntas frecuentes

¿VeriFactu es obligatorio ya para todas las pymes?

No. Existen periodos de adaptación y ámbitos concretos. Además, Hacienda ha anunciado una nueva ampliación que todavía debe reflejarse en la normativa correspondiente.

¿Debo cancelar la compra de un programa de facturación?

No automáticamente. Revisa si el programa resuelve problemas actuales, qué compromisos ofrece el proveedor y si podrá adaptarse a VeriFactu y a la factura electrónica entre empresas.

¿Qué fecha debo usar en mi planificación interna?

Conserva las fechas vigentes como referencia legal y añade octubre de 2028 como escenario anunciado, pendiente de publicación normativa.

¿Qué trabajo seguirá siendo útil aunque cambie el calendario?

El inventario de procesos, la limpieza de datos, las pruebas con casos reales, la revisión de permisos, las copias de seguridad y la documentación del proveedor.

VeriFactu se aplaza: qué debe hacer una pyme ahora
ET TAMIMI consulting 7 de octubre de 2026
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